Rayo de energía capaz de viajar 5 veces más rápido que la luz

Rayo de plasma disparado desde el núcleo de la M87

En 1995 se observo por primera vez un rayo de energía proveniente de la galaxia M87 que aparentemente se desplazaba a una velocidad cinco veces superior a la de la luz, según las mediciones realizadas por el Telescopio Espacial Hubble y desde entonces se ha observado en muchas otras galaxias.

Como ahora saben los astrónomos modernos, prácticamente la totalidad de las galaxias posee un agujero negro central que periódicamente atrae estrellas y nubes de gas. Esto eleva la temperatura en el agujero negro, y los campos magnéticos enfocan una parte de este gas en chorros de plasma caliente. Estos chorros son disparados a velocidades cercanas (y no superiores) a las de la luz.

La teoría nos dice que nada puede romper el límite de velocidad cósmico, pero entonces ¿qué está sucediendo? Básicamente es una ilusión, así lo define Eileen Meyer, una de las investigadoras del estudio de la Universidad de Maryland, en los Estados Unidos.

Para entender esta ilusión, primero debemos imaginar una única mancha brillante de plasma comenzando en la base de este camino y emitiendo un rayo de luz, ambos viajando en dirección a la Tierra. Ahora hay que esperar una década. En este lapso, la mancha se movió más cerca de nosotros, a una fracción considerable de la velocidad de la luz. Esto disminuye la distancia de los rayos en pocos años luz en dirección a nosotros.

Si se compara la primera y la segunda situación desde la perspectiva de la Tierra, parece que la mancha terminó moviéndose por el cielo hacia la derecha. Sin embargo, como la segunda posición también se encuentra más cerca de nosotros, su luz viajó menos de lo que aparenta. Esto significa que aparentemente llegó más rápido de lo que en realidad lo hizo, como si la mancha hubiera pasado esa década viajando a una velocidad ridículamente alta.

Fusión de estrellas de neutrones

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Por primera vez, los científicos lograban observar con telescopios y escuchar con ondas gravitacionales el mismo fenómeno cósmico, la fusión de dos estrellas de neutrones que formó una brutal kilonova en una galaxia a 130 millones de años luz. Esto fue descubierto por los observatorios LIGO y Virgo detectaron una posible señal de ondas gravitacionales, donde dos segundos después, el telescopio espacial Fermi de la NASA captó un estallido de rayos gamma que provoco que astrónomos de todo el mundo se pusieron en alerta y el fenómeno se convirtió en el evento astrofísico más estudiado de la historia

Descubrimiento de una monstruosa galaxia

Foto de la galaxia «Yet

Un equipo de astrónomos de Estados Unidos y Australia han descubierto las huellas de una monstruosa galaxia nunca vista hasta ahora y que, según la opinión general, no debería de existir. El «engendro» galáctico se encuentra en el Universo temprano, a una enorme distancia de la Tierra y se sitúa, por lo tanto, en una época cercana al Big Bang. La comunidad científica había considerado hasta ahora este tipo de galaxias como algo imposible, dada la falta de pruebas que demostraran su existencia.Esto supone un gran avance en el estudio de la formación de las mayores galaxias del Universo.

El agujero negro que resucita cada 25 años

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El V404 Cygni

El verano pasado, el agujero negro más brillante entró en erupción después de más de 25 años de calma total. El V404 Cygni provoco un violento estallido de luz mientras devora a su estrella, un evento que «solo se ve una vez en la vida». El brutal estallido de luz y radiación se convirtió en poco tiempo en la fuente más potente de rayos X en el cielo nocturno. Su luz hubiera sido visible en la Tierra a simple vista si no hubiera polvo estelar entre nosotros y este monstruo del cosmos, cuya vuelta a la vida causó un enorme revuelo en la comunidad científica internacional. Fue la ocasión para entender uno de los mayores misterios del universo: ¿qué pasa cuando algo cae en un agujero negro?

Formación en directo de dos estrellas gemelas

Un grupo de científicos a observado por primera vez el nacimiento de las estrellas. Han conseguido a través de capturas momentáneas captar este espectacular proceso. Gracias al instrumento ALMA (Atacama Large Millimeter/Submillmeter Array), un telescopio para estudiar la luz de algunos de los objetos más fríos del Universo. Esta luz tiene longitudes de onda de alrededor de un milímetro, entre el infrarrojo y las ondas de radio, es decir, radiación milimétrica o submilimétrica. Está compuesto por 66 antenas de alta precisión, repartidas a distancias que pueden alcanzar los 16 kilómetros. Esta colaboración global es el mayor proyecto astronómico basado en tierra desarrollado hasta el momento.

Nobel de Física 2019

Tres famosos astrofísicos han sido reconocidos este martes por la Real Academia de las Ciencias sueca por sus impresionantes avances. El canadiense James Peebles, que recibe la mitad del premio, ha sido reconocido por contarnos la evolución del universo desde el Big Bang hasta el presente, haciendo más posible el conocimiento de la formación del cosmos. Por otra parte, los suizos Michel Mayor y Didier Queloz, que comparten la otra mitad, fueron los primeros en encontrar un planeta extrasolar orbitando una estrella, en octubre de 1995. Esto provoco, la búsqueda imparable de mundos en otros sistemas, exoplanetas.

Meteorito en Júpiter

Increíble momento donde impacta un meteorito con el planeta más grande del sistema solar.

Este es el momento de la captura del impacto en Júpiter. El punto brillante a la izquierda del planeta (Foto: Ethan Chappel @ChappelAstro)
Twitter @ChappelAstro

El pasado 7 de agosto, a las 4:07 de la mañana, Ethan Chappel observaba Júpiter con un pequeño telescopio en la zona trasera de su casa en Cibolo, en Texas. Su cámara capto un pequeño destello sobre el planeta, que duró 1,5 segundos y generó una luz equivalente a la que refleja el satélite Ío. Durante la siguiente media hora, Chappel continuo grabando y mirando de vez en cuando al ordenador sin ser consciente de que acababa de ser el único testigo de una colisión planetaria, un choque que desató una energía equivalente a la explosión de una bomba nuclear y que en las siguientes horas, después de que revisara la grabación, movilizaría a astrónomos de todo el mundo.